Hoy iba (preterito pluscuanpasado) a festejar mi cumpleaños... Pero el destino tenia otra idea
Creo que las señales empezaron ayer, cuando quise encargar la carne y la carniceria estaba cerrada por ser jueves (cómo voy a saber que cierra los jueves!!!). No importa, fuí a otra...
Hoy llegué a casa, y lo primero que ví fué el kilombo descomunal que dejó mi hermanita, aunque haya puesto voluntad para hacer una torta, hubiese preferido que no haga nada. No importa, yo puedo limpiar todo...
Empezó la lluvia, y lo único que me preocupó ligeramente fué sacar la ropa de la soga.
Después pensé que no podia hacer fuego afuera, pero como la parrilla está adentro, y eso sólo era de apoyo...
Luego se inundó uno de los baños (empezó a brotar agua por el hinodoro), pero todavia quedaba el otro. Siguió la lluvia, y se inundó el garage, aunque podria hacerlo en el living. Tres gotas más, y brota agua del otro baño...
Puedo contra las adversidades, nadie puede decir que no luché, pero esto es demasiado!!!!
23.9.05
22.9.05
15.9.05
Habrá que creer
..como dice el titulo de un tema del recientemente descubierto Alejandro Filo (gracias a Samy).
El otro día, en un programa de televisión dijeron algo que me dejó pensando: estamos viviendo en una sociedad atea, la primera de la historia, quizás. Supongo yo que estamos presenciando en realidad el nacimiento de esa sociedad que no cree en Dios. Mi opinión, o mi sentir personal acerca de mi fé no es algo que quiero plasmar en este comentario; sino más bien un sentimiento de tristeza relacionado con esta situación.
La iglesia cada día más desprestigiada, cuando no es un cura que viola a los chicos, el otro es homosexual, otro se roba la plata de la gente, y todos recuerdan cómo la cruz fué una linda excusa para el genocidio, y cómo bendijo las dictaduras y las torturas en nuestro país. Digamos que todo esto, sumado a que hoy en día queda tan poco por explicar "cientificamente", es de esperarse una sociedad cada vez menos creyente.
No me parece que sea lo mejor una fé ciega y estúpida, carente de toda lógica, seguramente caracteristica de algún momento de la historia. Hoy a nadie se le ocurriria aceptar a un rey que fué puesto ahi por mandato divino, papel que nunca nos mostraron, y que mientras tanto parece más bien puesto por el diablo. Nadie va a dejar que le explote el apéndice por considerar que una cirugia es violar la voluntad de Dios. Tampoco nadie se va a tirar a un precipicio a ver si en el camino un angel lo ataja y lo devuelve ileso a tierra firme. Al menos nadie con un indice de cordura más o menos normal.
Pero el otro extremo es en realidad bueno? Yo no lo creo así. Quizás porque fuí educado en la fé cristiana, y creo que hay un Dios que creo todas las cosas, y me lo confirma cada vez que aprendo algo nuevo sobre la química, la biología y la vida misma, no puede ser todo obra de la casualidad. Pero fuera de esto (de lo que dije que no queria hablar), es muy triste no creer en nada. De hecho la naturaleza misma del hombre presisa de que haya algo más. Quizás porque es un ser que tiene conciencia de su existencia, y de lo efímera que es, y no puede resignarse a un pequeño paso por este mundo. Por ahi para justificar tanta injusticia presente en esta, nuestra tierra. La cosa es que necesitamos creer, al menos eso creo yo ;o)
Pero el hecho es mucho más grave que la no fé en Dios. Hoy en día no existen figuras en que creer: nadie cree en los politicos, en las institucionesni hablar, la democracia sólo parece un sinónimo de corrupción, los medios cada vez más parcializados, la revolución sudamericana ya tiene la barba muy blanca, y las berrugas bolibarianas demuestran cada día más que ocultan mentiras, mientras el tio Sam "expande la libertad" al resto del mundo (sobretodo si tiene petroleo), y los árabes y la ETA se encargan de fabricar cada día más coches bomba. Es lógico: no hay nada, ni nadie en que creer. Y eso es lo más triste y desesperante de todo, porque la necesidad sigue estando.
Pero es peor porque alguien aprendió que crisis se escribe "CRI$I$", y sabe cómo sacarle el jugo, así te venden una adivina que te recomienda qué pasos seguir en el amor, pasa otro y te ofrece una mansión en el cielo por una módica suma de dinero, o mejor aún, como no crees en ningún dios, cree en nuestro fantástico método mágico para adelgazar, o la cremita que te borra las arrugas, los granos, la celulitis, y de paso te deja la piel suave; y ni hablar de quién tiene la desgracia de caer en la droga.
Entonces, vuelvo a preguntarme, no es esto peor?
El otro día, en un programa de televisión dijeron algo que me dejó pensando: estamos viviendo en una sociedad atea, la primera de la historia, quizás. Supongo yo que estamos presenciando en realidad el nacimiento de esa sociedad que no cree en Dios. Mi opinión, o mi sentir personal acerca de mi fé no es algo que quiero plasmar en este comentario; sino más bien un sentimiento de tristeza relacionado con esta situación.
La iglesia cada día más desprestigiada, cuando no es un cura que viola a los chicos, el otro es homosexual, otro se roba la plata de la gente, y todos recuerdan cómo la cruz fué una linda excusa para el genocidio, y cómo bendijo las dictaduras y las torturas en nuestro país. Digamos que todo esto, sumado a que hoy en día queda tan poco por explicar "cientificamente", es de esperarse una sociedad cada vez menos creyente.
No me parece que sea lo mejor una fé ciega y estúpida, carente de toda lógica, seguramente caracteristica de algún momento de la historia. Hoy a nadie se le ocurriria aceptar a un rey que fué puesto ahi por mandato divino, papel que nunca nos mostraron, y que mientras tanto parece más bien puesto por el diablo. Nadie va a dejar que le explote el apéndice por considerar que una cirugia es violar la voluntad de Dios. Tampoco nadie se va a tirar a un precipicio a ver si en el camino un angel lo ataja y lo devuelve ileso a tierra firme. Al menos nadie con un indice de cordura más o menos normal.
Pero el otro extremo es en realidad bueno? Yo no lo creo así. Quizás porque fuí educado en la fé cristiana, y creo que hay un Dios que creo todas las cosas, y me lo confirma cada vez que aprendo algo nuevo sobre la química, la biología y la vida misma, no puede ser todo obra de la casualidad. Pero fuera de esto (de lo que dije que no queria hablar), es muy triste no creer en nada. De hecho la naturaleza misma del hombre presisa de que haya algo más. Quizás porque es un ser que tiene conciencia de su existencia, y de lo efímera que es, y no puede resignarse a un pequeño paso por este mundo. Por ahi para justificar tanta injusticia presente en esta, nuestra tierra. La cosa es que necesitamos creer, al menos eso creo yo ;o)
Pero el hecho es mucho más grave que la no fé en Dios. Hoy en día no existen figuras en que creer: nadie cree en los politicos, en las institucionesni hablar, la democracia sólo parece un sinónimo de corrupción, los medios cada vez más parcializados, la revolución sudamericana ya tiene la barba muy blanca, y las berrugas bolibarianas demuestran cada día más que ocultan mentiras, mientras el tio Sam "expande la libertad" al resto del mundo (sobretodo si tiene petroleo), y los árabes y la ETA se encargan de fabricar cada día más coches bomba. Es lógico: no hay nada, ni nadie en que creer. Y eso es lo más triste y desesperante de todo, porque la necesidad sigue estando.
Pero es peor porque alguien aprendió que crisis se escribe "CRI$I$", y sabe cómo sacarle el jugo, así te venden una adivina que te recomienda qué pasos seguir en el amor, pasa otro y te ofrece una mansión en el cielo por una módica suma de dinero, o mejor aún, como no crees en ningún dios, cree en nuestro fantástico método mágico para adelgazar, o la cremita que te borra las arrugas, los granos, la celulitis, y de paso te deja la piel suave; y ni hablar de quién tiene la desgracia de caer en la droga.
Entonces, vuelvo a preguntarme, no es esto peor?
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