Puedes tomar el atajo
y, a escondidas,
huir del mundo y de todos
y así dejar toda una vida atrás
y por rutas olvidadas,
sin embargo,
llegar a donde nadie te conoce.
Donde nadie te espera.
Pero huir de ti
jamás podrás huir de ti.
Cada cual es siempre cada cual.
Por cualquier sendero unido a ti
hay algo y alguien
que no te deja huir de ti
jamás ni de ningún modo.
Puedes seguir adelante
e ir siempre más lejos
a lugares exóticos
donde se escabulle la gente
hablando lenguas extrañas.
Puedes bajar con el río
a tierras cálidas
o trepar con las águilas
a la cumbre de las montañas.
Pero huir de ti
jamás podrás huir de ti...
Incluso el rostro y el nombre
puedes cambiarte.
Hacerte pasar por otro.
Inventarte un heterónimo.
Un nuevo pasaporte
con nuevas manías,
nuevas gestas y miserias,
que detrás del anónimo
siempre estarás tú
hablando contigo de tú a tú...
Y un día cansado de huir
y no ir a ninguna parte
descubrirás dentro de ti
al lobo que contigo va
al infierno y la gloria.
Que en cualquier decorado
y en todo momento,
con cualquier reparto,
se repite la historia,
que huir de ti
jamás podrás huir de ti.
J.M. Serrat
21.2.07
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario